San Cristóbal se construyó a finales
de los años cincuenta sobre un antiguo tejar del siglo XIX, del que aún conserva
la chimenea, símbolo popular del barrio, actualmente coronada por un
nido de cigüeñas. Estas fotos del atardecer, tomadas por mí esta semana,
demuestran hasta qué punto su famosa chimenea supone un hito en un barrio con
pocos atractivos.
La mayoría de los edificios de San Cristóbal de los Ángeles, concebidos
como viviendas provisionales que se han hecho permanentes en el tiempo, presentan
graves deficiencias, llegando al extremo de haber tenido que demoler alguno de
ellos, por serios problemas de derrumbe debido a una inadecuada cimentación
sobre arcillas expansivas. Actualmente todo el barrio está declarado Área de
Rehabilitación Integral por parte del Ayuntamiento de Madrid, habiéndose
realizado recalces de cimentación, rehabilitaciones integrales de edificios e
incluso derribos de edificios con la estructura afectada.
A pesar de los problemas por los que ha atravesado durante toda su
historia, o precisamente por ello, el barrio de San Cristóbal mantiene una
intensa actividad vecinal y un halo romántico indiscutible. Originarios de aquí
son los Camela y el futbolista Raúl González, que comenzó su carrera en el
equipo de fútbol del barrio.